El negocio cosido a parches
Si te ganas la vida entrenando, ya lo sabes: tu negocio vive en demasiados sitios. La programación en una hoja de cálculo. Las reservas en una herramienta aparte. El seguimiento de clientes por una app de mensajería. Los pagos en una herramienta de facturación aparte que nunca ha visto un solo entreno. Y las notas sobre quién va justo, guardadas en tu cabeza.
Cada semana eres tú quien lo cose todo. Eres la capa de integración entre herramientas que nunca se diseñaron para hablar entre sí: reescribes el mismo plan para cinco clientes, copias la asistencia de una app a otra y persigues una renovación fallida que solo descubriste por casualidad.
